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lunes, 7 de diciembre de 2009

¿Cuál es mi estilo?

Eva Longoria: sexy, chic y un tanto étnica para lucir su sangre latina.

¿Cuál es mi estilo? Esta es una pregunta que nos hacemos repetidas veces. En primer lugar, cabe aclarar que todas las mujeres (y los hombres) tenemos nuestro propio estilo. Sí, todas. Lo que sucede es que algunas lo llevan a flor de piel, lo conocen perfectamente y lo explotan (para envidia de todas las demás), mientras que otras se dejan llevar por las tendencias como hojas en el viento.

Una mujer que no ha descubierto su estilo no tiene personalidad, al menos en lo que respecta a su imagen. Y lo que es peor, no refleja por fuera lo que es por dentro, lo cual le genera malestar e inseguridad. Un ejemplo: ¿no te pasa que hay días en los que salís a la calle y te sentís una diosa total? El peinado y el maquillaje fueron acertados, la ropa te sienta perfectamente y los accesorios y los zapatos no podrían ser mejores. Sentís que todo ese conjunto grita tu nombre. Ese es el día en el que, por casualidad o intuición, diste con el conjunto indicado para sacar a relucir tu estilo.

Qué placer sería poder sentirnos así todos los días, ¿no? Porque por lo general, esto sucede pocas veces.

Te doy otro ejemplo: tu amiga usa unos aros gigantes y hermosos que te encantan, pero cuando te los ponés, sentís que te quedan horribles y no son para vos. Eso es, justamente, porque tienen estilos diferentes.

Angelina: sobria, elegante y dramática.


Pero, ¿qué es el estilo? Tu estilo es único, y está construido por tu tipo de cuerpo, tu tipo de rostro, el color de tus ojos, tu piel y tu pelo, tu personalidad, tu profesión, y por sobretodo, lo que te gusta y lo que no: qué ropa, qué accesorios, qué maquillaje, qué zapatos, etc. Por eso es tan único e irrepetible.

Y aunque es tan nuestro, es muy muy difícil de identificar porque estamos sujetos a condicionantes como la moda, las opiniones ajenas, el (poco) tiempo que nos dedicamos a nosotras, nuestras posibilidades económicas, etc. Y además, porque nunca nos enseñaron cómo descubrirlo.

Tom Ford decía: "Estilo es diferente a moda: una vez que encontrás algo que te queda bien, usalo siempre". Este es un excelente consejo para construir un estilo. ¿Te quedan bien los collares grandes y te encantan? Entonces convertilo en parte de tu estilo: tené cincuenta, coleccionalos, atesoralos, comprate de todos los colores, usalos siempre aunque no estén de moda, hacelos parte de tu personalidad al vestir. Acaso, ¿cuántos conjuntos diferentes podés recordarle a Audrey Hepburn, a Marilyn Monroe a Jakie Kennedy? Pocos ¿verdad? ¿Y acaso no se han caracterizado por su estilo único?

Una de las herramientas con las que trabajo cuando realizo un asesoramiento de imagen es, justamente, el test de estilo. Para mí es imprescindible porque una mujer nunca se va a sentir bien si no se siente ella misma, no importa lo bien que le quede un vestido, los zapatos o el peinado.

Y por supuesto, no solo somos nosotras las que nos sentimos mejor cuando encontramos nuestro estilo, sino que emanamos una seguridad y una confianza que llama la atención y nos hace brillar no importa dónde o con quién estemos estemos. Y eso es algo que no se compra en el shopping, porque no tiene precio.

¿Quién se anima a enviar una foto y contár cuál es su estilo? Escribime a frenteamiespejo@gmail.com

Carolina R.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿Qué es el asesoramiento de imagen?


El asesoramiento de imagen se asocia muchas veces a un servicio súper exclusivo, que solo las divas y los políticos necesitan (y pueden pagar). Nada hay más alejado de la realidad.
Para despejar dudas, aquí van mis ideas acerca de qué es y qué no un asesoramiento de imagen. O por lo menos, cómo lo pienso, lo siento y lo vivo con mis clientas.

El asesoramiento es, antes que nada, aprender a conocernos para poder reflejar lo mejor de nosotras mismas. Y busca principalmente que nos sintamos mejor con nosotras mismas. Mejor de verdad.

¿Cómo te sentirías si finalmente fuera fácil vestirte todos los días? ¿Si todos te dijeran que te ves mejor? ¿Si supieras realmente qué corte de pelo te queda mejor? ¿Si sintieras que hiciste buenas inversiones en lugar de tirar la plata? ¿Si realmente pudieras mostrar por fuera todo lo que sos por dentro? Y sobretodo, ¿si salieras a la calle sabiendo que sos la mejor versión de vos misma?

Este servicio NO ES convertirnos en otra persona, ni volvernos adictas a la moda, ni cambiar el estilo. Por el contrario, el asesoramiento de imagen busca que nos sintamos nosotras mismas más que nunca, que descubramos nuestro estilo (sí, todas tenemos un estilo) y lo sepamos llevar, y que nos mantengamos actualizadas y a la moda, pero sin dejar de ser fieles a nosotras mismas.

Tampoco es volverse dependiente de la imagen, o del peluquero, o del shopping o de una maquilladora. ¡Por el contrario! Un buen asesoramiento de imagen hace todo más fácil:

- Con un análisis de rostro y tipo de cuerpo sabés qué prendas y accesorios te quedan bien y cuáles no. ¡Basta de comprar cosas que te quedan horribles y que nunca más vas a usar!

- Con un test de estilo, vas a poder saber cuál es el tuyo y con qué prendas y accesorios podés mostrarlo. Todas tenemos estilo, y una vez que lo ves claramente te das cuenta de que siempre estuvo ahí y no lo veías. No más prendas que no van con vos.

- Con un test de colorimetría sabés que colores te quedan mejor. Y no es una cuestión opinable ni de gustos: es un test de validez científica que te dice con qué te ves más saludable, con menos ojeras, con menos marcas y resplandeciente. ¡Y además vas a saber de qué color podés teñirte el pelo y con qué colores maquillarte!

- Con una optimización del guardarropas, lo vas a dejar listo para que vestirte todos los días sea pan comido.

- Una asesora también sabe de etiqueta: te va a decir qué podés llevar y qué no a ese casamiento o evento que tanto te preocupa.

Solo una asesora formada, que se ha capacitado y que puede justificar lo que te está diciendo puede lograr que finalmente muestres todo tu potencial. ¡Y hasta va de compras con vos!

Y en cuanto a los costos, es súper accesible. Mucho más que los tratamientos de estética a los que las mujeres nos sometemos, muchas veces sin resultados. Con un asesoramiento no tenés que esperar: los resultados los ves, y los ves enseguida.

Escribime a frenteamiespejo@gmail.com y preguntá todo lo que quieras saber. Animate a hacer algo por vos. ¡Vale la pena!

Carolina

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Qué se va a usar el próximo verano?


Después de un invierno bastante frío, estamos ansiosas porque llegue la primavera. Muchos locales ya se animaron a mostrarnos algo de la próxima temporada aunque todavía miramos las vidrieras envueltas en nuestras bufandas.

Y comienzan las preguntas: ¿qué se viene para el próximo verano?, ¿qué colores se van a usar?, ¿qué me tengo que comprar? O sea: ¿qué me tengo que poner?

Y entonces me pregunto: la moda y todo su universo (diseñadores, marcas, periodistas, revistas) ¿nos sirven para estar más cómodas/lindas/contentas? ¿O somos nosotras las que estamos a su servicio, con la billetera en la mano, esperando que nos digan qué comprar, en qué talle y de qué color?

La pregunta no es nueva ni mucho menos. Y, hoy en día más que nunca, los gurúes más consultados (léase Tim Gunn o la troupe de No te lo pongas) aconsejan elegir lo que mejor nos queda. Lo que está de moda es importante, claro, pero no es el criterio de selección más importante.

Y entonces, aparecen nuevas preguntas. De las propuestas del próximo verano, ¿qué me gusta?, ¿qué me queda bien? De los colores que me favorecen, ¿cuáles tienen? O sea ¿qué tienen para ofrecerme?

Claro que para poder elegir desde esta óptica, debo conocer mi cuerpo y mis gustos en profundidad. Para que una prenda o accesorio nos "quede bien", mínimamente se tiene que tener en cuenta el tipo de cuerpo, la colorimetría personal (color de piel, ojos y cabello) y el estilo. Es por eso que muchas veces la tarea del asesor de imagen es más que fundamental a la hora de construir un guardarropa o de descubrir o contruir un estilo.

De todas maneras, podemos comenzar cambiando las preguntas, y liberándonos de los dictados exigentes de la moda, que este verano nos demanda usar tonos flúo, aunque nosotras los detestemos profundamente.

Carolina
PD: Si te interesa recibir más información sobre un asesoramiento de imagen escribime a frenteamiespejo@gmail.com

martes, 3 de marzo de 2009

¿Qué talle sos?

Como respuesta al comentario de Lady Astor, aquí va mi opinión en relación a los talles.

Creo que todas hemos vivido esta situación: entramos en un local, solicitamos una prenda y la vendedora nos pregunta ¿qué talle sos? Me pregunto cómo se supone que debemos saberlo, si cada marca tiene los suyos. Y entonces la vendedora se aleja un metro, entrecierra los ojos y trata de adivinar más o menos qué nos quedaría bien. Así de precisa es la medición antropométrica en la Argentina.

Mientras tanto, en 2006 Pret a Porter París presentó las nuevas medidas de los franceses, en base a un estudio realizado sobre 12 000 personas. Así se reveló que, en promedio, hombres y mujeres han ganado altura y peso. El objetivo, por supuesto, es que las marcas puedan actualizar sus talles y su moldería, "para que nadie se sienta confundido o anormal porque los talles que le ofrecen no le quedan", señalaba entonces Jean-Pierre Mocho, director de la exposición parisina.

En el ámbito local, en 2005 se dispuso la controvertida "Ley de Talles", que obligaba a los negocios a tener todas las prendas hasta el talle 48 y a eliminar denominaciones como 1, 2, 3, 4 o small, medium y large. Por supuesto, esta ley todavía hoy no se cumple.

Al respecto, creo que es casi imposible que tooddddddass las marcas trabajen toddddddddooooooss los talles, pero sí creo que debería haber un consenso a la hora de etiquetar las prendas, para que finalmente todas sepamos qué talle somos. Y las marcas, además, deberían ser lo suficientemente astutas como para no descartar a las clientas que no tienen cuerpo de modelo, ya que, en definitiva, son la mayoría.

Y el problema no termina aquí. Vaya a saber porqué misterio, las marcas creen que las bajitas somos todas small y las altas usamos todas large. No hay posibilidad de ser ancha y bajita, o alta y delgada. Ni de tener mucho busto y espalda pequeña, o poco busto y espalda grande. Entonces, a medida que los pantalones aumentan de talle, se alargan inexorablemente. Pero si una mujer alta es muy pequeña de cadera, estará condenada a que todos los pantalones le queden cortos. ¡Y ni hablar de las bikinis! Tan armoniosas nos creen que supone que un 85 de corpiño corresponde sin duda a un talle 1 de bombacha, o un 95 a un talle 3.

O las argentinas tenemos cuerpos ideales, o las marcas desconocen profundamente a sus clientas. O las conocen y no les importa. Y entonces nos vemos obligadas a buscar las marcas que de casualidad nos queden.

Dada la situación, mi consejo para ir de shopping es pedir el talle que creemos que nos quedará, junto con uno más chico y uno más grande. También existe la posibilidad de que, dada la mala moldería de las prendas, ninguno nos quede bien. Por ello, debemos tratar de identificar las marcas que manejan moldes y prendas que nos calcen correctamente, y recurrir a ellas cuando necesitemos algo. Con el resto de las marcas, será cuestión de seguir el método de prueba y error, ya que, a la hora de definir el talle, paradójicamente, no se han tomado medidas.

Carolina
PD: Debo aclarar que Peter Pan y Maidenform son las únicas marcas de ropa interior que combinan, en los corpiños, el tamaño de las tasas con el de contorno de espalda, para ofrecer la mejor opción para cada clienta.

miércoles, 18 de febrero de 2009

La moda que incomoda


Si hay un lugar interesante para ver aciertos y desaciertos en el campo del buen vestir, es una Iglesia concurrida de Buenos Aires un sábado por la noche. Boda tras boda, las amigas de la novia hacen su entrada por los laterales de la nave principal. No hay duda de que su vestuario y accesorios fueron motivo de horas de insomnio, de incertidumbre y de shopping.

La noche que tuve oportunidad de presenciar estos desfiles privados, más allá de los vestidos, más o menos bonitos, más o menos acertados, más o menos trendy, lo que llamó realmente mi atención fue su forma de caminar. En ese momento entendí cuan contundente es la afirmación que dice que más allá de lo que uno se ponga, la forma en que uno lo lleva es lo más relevante.

La mayoría trastabillaba y sus tobillos se ladeaban continuamente debido a la altura de sus tacos. Y entonces pensé que no importaba cuan chic o exclusiva fuera su ropa, porque todo quedaba opacado y perdía gracia en el cuerpo de quien se movía con tanta inseguridad.

Conclusión: no todo lo que se usa es para que lo usemos todos. Si no sabés caminar con tacos aguja, no te los pongas, porque todos los esfuerzos por lucir hermosa serán en vano. Y si sabés llevarlos, ocupate de conseguir un par de buena calidad: cómodos, con taco firme, calce y agarre perfecto. Cuando decidimos qué ponernos para una fiesta, solemos dejar el calzado para el final, cuando en realidad, de cómo pisemos dependerá todo nuestro aspecto.

Y recordá: ningún par de zapatos aporta tanta elegancia y sensualidad como un andar pausado, seguro y confiado.

Carolina
PD: El modelito es de Bruno Frisoni, colección otoño invierno 08/09: http://www.brunofrisoni.com/

viernes, 13 de febrero de 2009

No existen mujeres feas, sólo mujeres vagas


Hay mañanas en que me despierto tarde y sólo dispongo de diez minutos para definir qué me pongo. Cuando finalmente salgo a la calle hacia el trabajo, voy ganando lucidez y pienso que no me veo como me gustaría. Los sentimientos abarcan un abanico que va desde “quizá mejor con los otros zapatos” hasta “estoy horrible”, y “mejor que hoy no me encuentre con nadie”.

Entonces pienso que no hay frase más certera que la de Coco Chanel, y que diez minutos no sirven para decidir el vestuario de un día de trabajo, o de paseo, o de lo que sea. Esto no me pasa todos los días, y la mayor parte de las veces estoy sumamente satisfecha con mi apariencia. Sin embargo, sigo cometiendo algunos errores de vez en cuando.

Creo que todas las mujeres, algunas más, otras menos, estamos buscando esa imagen ideal que muestre por fuera quienes somos realmente. O, por el contrario, una imagen que fortalezca nuestra autoestima y nos haga sentir bien con nosotras mismas y con los demás. De una u otra manera, creo que es una tarea que va más allá de la banalidad de la moda y las tendencias, y que es sumamente válida a la hora de intentar descubrir quiénes somos.

Como parte de mi camino personal nace este blog. No pretende agotar el tema, pero sí ayudar a otras mujeres, compartiendo lo que he aprendido hasta ahora y lo que, espero, iré descubriendo con el tiempo.

Carolina

PD: En la imagen, Audrey Tautou en la piel de Coco Chanel, para la nueva película Coco avant Chanel, que se estrenará este año en Buenos Aires.