Mostrando entradas con la etiqueta alfombra roja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alfombra roja. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de febrero de 2010

Lecciones de estilo desde la alfombra roja

Hace unos días se entregaron los premios de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión. Como siempre digo, la alfombra roja siempre es útil para aprender de los aciertos y errores de mujeres que tienen a su disposición la asistencia y el presupuesto para estar radiantes.

Ortis rostrum
No importa cuán fabuloso sea el vestido: si la sonrisa y una buena actitud no acompañan, todo el look será un completo fracaso. De hecho, creo que una hermosa sonrisa compensa otros defectos de estilo.

Mi colega bloggero de From Buenos Aires señaló muy acertadamente que las estrellas sufrieron el frío británico. Bueno, aquí están los resultados de otro pecado del estilo: la incomodidad.


Kristin Stewart estuvo padeciendo frente a las cámaras en un Chanel. Esta fue su mejor sonrisa.
Además, el vestido no la favorece: parece que tuviera una espalda gigante y no luce lo delgada que es.



Tamsin Egerton con un conjunto de la dupla más elegante, blanco más negro.  Estuvo sofisticada y correcta, pero su fastidio arruina el impacto.


Cuando menos es más
Hay dos errores muy, muy frecuentes. Uno es creer que para generar impacto necesitamos exceso. La otra es querer estar sencilla y terminar logrando un look lavado y aburrido. Ejemplos para aprender.



Jaime Winstone. Parecía más un homenaje futurista a Marilyn que un look de alfombra roja.  Vestido de vanguardia + platinado + make up de contraste + piel: ¡demasiado! Diferente hubiera sido si hubiese combinado el vestido con peinado y maquillaje más sobrio o tradicional.  O por el contrario: peinado y maquillaje Marilyn con un traje más convencional.


Bonnie Wright me dejó con la boca abierta. Con su Prada minimalista y chic, estaba espléndida.
Pocos vestidos tan sencillos logran semejante impacto.


Si el embarazo es una época difícil, Anne Marie Duff parece no notarlo. Apostó a un vestido de talle princesa: entallado en el torso y evasé para acompañar su embarazo. Un vestido bastante sencillo en un color convencional: lucía radiante.

El talle perfecto
Cuando vamos a comprar un vestido, es frecuente que nos quede un poco ajustado o un poco suelto. Si hay que elegir, es preferible un poco suelto que un poco ajustado. Si nos vamos a los extremos, ninguno es bueno: ninguno de los dos favorecerá nuestra figura.

Sin embargo, cuando se trata de la alfombra roja, este no debería ser un problema, ya que los vestidos son hechos a medida.


Vera Farminga lucía un vestido que parecía grande, aunque creo que el problema es que incluía demasiada tela. El diseño me encanta: un solo hombro con lazo negro y una flor gigante. Del lazo hacia abajo debería haber sido más sencillo y evasé, pero sin tanta tela.


Adoro a Audrey y también la combinación de rosas y rojos. Creo que es el contraste entre su extremada delgadez y el volúmen del vestido que hace que su figura se desluzca y que nos preguntemos dónde está ese cuerpo maravilloso de Hors de Prix.

Carolina R.
PD: ¿Tenés una fiesta y te acosan las dudas? Escribime a frenteamiespejo@gmail.com y te respondo en el próximo post.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Entre la extravagancia y el ridículo

Lady Gaga

Dice la Real Academia Española que extravagante es algo "raro, extraño, desacostumbrado, excesivamente peculiar y original".

Hay mujeres que decididamente recurren a lo extravagante cuando sienten que deben llamar la atención, hacer una entrada deslumbrante o sentar precedente. Si es parte de su estilo y saben cómo llevarlo, probablemente lo hagan con audacia, soltura y elegancia.

Pero también las mujeres atrevidas y dramáticas deben tener un límite a la hora de buscar el impacto, ya que el exceso bordea el disfraz y lo ridículo.  Y dudo que ese sea el efecto que buscamos.

La alfombra roja de los Brit Awards, premios británicos a la música, fue un verdadero ejemplo de looks desbordados y de otras faltas de sentido estético en lo que a elegancia se refiere.

A Lady Gaga la perdonamos porque su estilo trasciende la etiqueta de gala: su vestuario de red carpet es siempre teatral, más un disfraz que un vestido. Ese es su sello personal: podemos esperar que nos sorprenda, pero no que sea elegante. ¿Y el resto?

Excesos


Courtney Love en un Miu Miu que arruinó con el (des) peinado y los accesorios.



Leona Lewis con un look de guerrera galáctica. El vestido ya lo decía todo y requería accesorios discretos y no el brazalete warrior, el peinado amazona y un color shocking como el de los zapatos y el maquillaje.  Además, un largo a la rodilla la hubiera favorecido más.


Lily Allen en Chanel con un look vampireza.
Bordado + entallado + volados + broche: demasiadas cosas que mirar hacen que todo se desluzca.
El bordado es espectacular, pero queda totalmente opacado.

Omisiones

A muchas otras, por el contrario, les faltaron un par de centímetros en el vestido.


Alicia Keys. Vestido ultra corto y ajustado + botinetas:
acentúan las piernas robustas y la hacen parecer baja de estatura.  



Geri Haliwell. Un look demasiado sencillo y con un largo que la hace cuadrada y bajita.


Me gustó


Alexandra Burke en un vestido de la colección Notte de Marchesa.
Elegante y con un escote sexy y llamativo.



Florence Welch: un look dark glam dramático pero sin excesos.
El peinado podría haber sido más formal.

Carolina R. 
PD: Si estás buscando un vestido de fiesta, no dejes de visitar la web de Marchesa.